Hay que considerar que, si Dios no existe, el hombre está desamparado, está solo, y si no hay nada por encima de él, no hay pautas morales que lo guien. Y sin guia es aun más dificil elegir.
Si Dios no existiera todo estaría permitido. Este es el punto de partida del existencialismo. En efecto, el hombre está abandonado, porque no encuentra en sí ni fuera de sí una posibilidad de aferrarse. Por lo tanto, si la existencia precede a la esencia, no hay determinismo, el hombre es libre, el hombre es libertad. Por otra parte, si Dios no existe, no encontramos frente a nosotros valores u órdenes que legitimen nuestra conducta, no existen justificaciones o excusas. Entonces dice: "el hombre está condenado a ser libre".
(Sartre, op. cit, pág. 21)
El hombre está condenado porque no se dio a sí mismo la existencia, pero es libre porque es él el unico responsable de lo que hace. Está en una situación de desamparo puesto a que Dios no existe y no tiene sentido esperar señales divinas. Una situación de desesperanza, porque no tiene la certeza de que los otros hombres apoyaran y continuarán lo que él ha emprendido. Por lo tanto "nos limitaresmos a contar con lo que depende de nuestra voluntad, o con el conjunto de probabilidades que hacen posible nuestra acción".
(Sartre, op. cit, pág. 26)
De éste modo, el hombre carece de una esencia que lo determine y carece de valores o pautas morales que lo guíen, encontrándose entonces desamparado, desesperanzado y obligado a elegir por toda la humanidad. Por esto afirma que: "el hombre, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inverntar al hombre".
(Sartre, op. cit, pág. 22)
miércoles, 28 de mayo de 2008
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